4 oct 2013

Volví a caer en la rutina...

Otra vez caí en la rutina y empecé un blog en el cual no volví a escribir. Lo sé, mea culpa. Como siempre. No sé, pero siempre me es difícil escribir con continuidad. Trataré esta vez de al menos ser constante durante un año. No creo que me haga daño entrar de vez en cuando y escribir algo, trataré de hacerlo, lo prometo. Ahora la cosa es sobre que escribir. Cuando escribía este blog había algo rondando en mi cabeza que ya no lo hace, que ya se aclaró. ¿Entonces? Borré posts que no servían y deje posts que me gustaron en su momento. Ahora viene una etapa nueva, una etapa en la que intentaré empezar a escribir sobre las cosas que me gustan: series, películas, publicidad, tecnología, fotografía, clases, cine, música y moda.... Cualquier tema que pase por mi mente, trataré de hablarlo aquí. Toda esta mezcla de temas y de ideas serán parte de estas crónicas, las crónicas de una "adolescente" (ya cumplí 20) no tan frustrada.

No lo se..

Estrés. Esa es la palabra que lo resume todo. Paranoia, tal vez. Pero, sobre todo, estrés. No todos lo van a entender, necesitas saber toda la historia para poder entender lo que pasa. En resumen, he llegado a un lugar, momento, circunstancia, en el que ya no se nada. Recibir directas, indirectas, comentarios aislados, chismes, etc... es lo que me ha llevado a preguntarme muchas cosas. ¿Por qué vamos caminando juntos? ¿A dónde vamos? ¿Qué esperas de todo esto? ¿Qué espero yo de todo esto? No sé. La verdad, a este punto ya no lo sé. Estamos parados en la frontera de dos cosas que son muy diferentes. Realmente pensé que funcionaría, que era el equilibrio perfecto dejar las cosas así. No complicar las cosas y simplemente dejar que todo fluyera. He leído historias de amor en los libros - los libros de Nicholas Sparks siempre me parecieron perfectos y son los culpables de inutilizar mi cerebro-, he las visto películas -cada una de ellas más romántica que la anterior-, pero no pensaba que estas cosas tan de ficción pasaran en la vida real. Eso de que alguien llegue a tu vida por pura coincidencia, sin haber hecho parte de ella antes, de tu infancia, ni de tu pasado. Y que llegue a mostrarte nuevas cosas, ampliar tus horizontes, permitirte ver cosas que antes no veías. Que luego poco a poco esa amistad se convierta en algo más porque simplemente es así como parece que debería ser. Hasta el momento que ya no entiendes que es lo que son. El momento en que ya no puedes delimitar ese algo más de una simple amistad, ese momento donde te pones celosa y buscas como ocultarlo, ese momento en que las frases "pero si yo no tengo flaca" o "pero puedes salir con quien quieras" duelen, y no entiendes porque aún cuando no es nada tuyo, tu no puedes ver a nadie con otros ojos ni quieres imaginártelo saliendo con otra chica tampoco. Es porque crees que hay ese algo especial que ninguno se quiere atrever a perder dando el primer paso.